miércoles, 9 de abril de 2008


corazón
de arena del desierto
clareando en un sueño de delfín


huellas
de tigre divisando
lánguidas y profundas claridades

ocres
en paz intensa y la mirada
irreverente de un cuadro de Van Gohg

vitreau
en un espejo que refleja
una pupila de luna adormecida

libertad
enmarcada en madera
de limonero con flores de azafrán

amarillos
por todas partes y ansia
de galaxias y de madera añeja

contraluz
de una ventana abierta
bordeando añoranzas y suicidios

cielos grises
y fríos recorriendo
el tallo de un anhelo de jazmín

martes, 8 de abril de 2008

poesía, telediario, sofistas, últimas noticias....y titulares

El último poema recupera
los sueños del sofista
y se hace portavoz de las últimas noticias:

“Roqueros y raperos
triunfan en la China
Son nada menos que mil millones
de consumidores de música
que nos confirman el éxito
de las economías capitalistas…

…Una artista de cine nos invita
a conocer su jardín y su piscina
y todos vamos, corremos y pagamos
por conocer el interior de su despensa
y copiarnos del color de la pared de su cocina…

…Nos aturden con bombas y atentados
nos marean y nos aturden tanto
que no acertamos a llorar a nuestros muertos
tan atentos que estamos
a la subida del dólar y del euro…

…Nos espanta la caída de los dioses
y no tenemos donde
apoyar nuestros pies y nuestro tiempo
si nos faltan las voces y columnas
del oráculo de Delfos…

El día amanece hoy nublado y tormentoso…
Un millon de niños mueren de sida y de pobreza…
Canal ELE nos presenta un anticipo
de los últimos capítulos de Mariana la Fea…

..............

El último poema está ya convaleciente
y nadie limpia
las gotas de sudor que caen por su frente

Resbala en la cornisa
de un mundo diferente
el hada madrina de los cuentos de una niña
que evoca en su silencio
el canto de las liras

Los azules de Picasso están ausentes
y los quijotes de la épica se asustan
de la mirada fría de las brujas

Sueña el haikú
con un instante largo de soneto
inacabado
en presente perpetuo
en procesión
con las benditas ánimas del cementerio


No hay purgatorio que aguante la falacia
ni cielo que destierre la mentira
ni infierno que adolezca de la brisa
añil y fresca de un cuello de camisa

El último poema ha aparecido
de nalgas
y el quirófano
no resiste su aullido
a corazón abierto

(Ebrio de nostalgia y aguardiente … ya no tiene remedio)

Dedicado a Cristina. Sevillana en Argentina.

¿Has estado tú en Sevilla?
¿Dices que no has disfrutado
del Guadalquivir la orilla,
de la moruna Giralda
y de su gente sencilla,
que por hablar van cantando
con gracia que maravilla?.

¡Pecado debe de ser
no pasear por sus calles,
con los aromas a azahares
y rezando al Gran Poder!.

¿No has esperado impaciente
mezclado con tanta gente
que llegue la Madrugá;
y que una Virgen llorosa
que como Madre amorosa
vea a Su Hijo expirar?.

¡Es un pecado mortal
no acompañar con tu pena,
al pasar La Macarena
cerca de la Catedral!.

¿No has recorrido sus calles
buscando el sitio perfecto,
donde ver a los gitanos
siguiendo a ese Cristo muerto,
para desgarrar su canto
con pasión y sentimiento?.

¡Pecado debe de ser
pasearse por Triana
en una tarde serena;
y no llevarse el recuerdo,
de haber rezado una Salve
a la Virgen Trianera!.

¡Me considero en pecado
ante tanta maravilla;
espero ser perdonado
cuando al Cachorro le rece...,
por las calles de Sevilla!.

Emilio.

Saramago y Borges

Hace unos meses, releyendo el “Evangelio Según Jesucristo”, encontré una pequeña semejanza entre Saramago y Borges, y me llamó mucho la atención, porque no me la esperaba.
El uno y el otro dibujan con cuidado la postura del hombre inerme ante la tragedia. El hombre que no solo es débil, sino que se vuelve estúpido y sufre el escarnio de no poder combatirla. Emma Zunz revive el suicidio de su padre una y otra vez; “Es ya lo único que sucederá hasta la consumación del tiempo”. José, el padre de Jesús, tiene todas las noches la pesadilla cíclica de la matanza de los inocentes. Para conjurar esta monstruosa e infinita reproducción del horror, Emma sacrifica su inocencia a un ser odioso y extranjero, en un lecho vil, en un puerto que se abre a un mar inimaginable. Su sacrificio se equilibra con la sangre del culpable y compensa de algún modo la negra oquedad que ha dejado el suicidio de Emmanuel Zunz, otro inocente. José, por su parte, busca su propia muerte en el auxilio inútil a un vecino al que no aprecia demasiado, herido en la guerrilla galilea contra las tropas de Augusto. Cuando, después de haberle crucificado, el soldado romano le parte las tibias con una barra de hierro José encuentra el fin de las pesadillas, el fin de las preguntas. No se ha de interrogar a la tragedia cuando uno se sumerge en ella. Ese trueque que le proponen tantos personajes de Borges a la divinidad para enmendar un fracaso, una desventura o una humillación es el mismo trueque que el hijo le propone al padre antes de morir en la cruz, un momento de lucidez, cuando ya no hay que hacer más preguntas porque el destino se vuelve inteligible, el tormento de un inocente como precio de la iniquidad que los hombres han acumulado sobre sus espaldas, el trueque entre un duelo a muerte en la pampa crepuscular y la muerte lenta y odiosa en la cama de un hospital, el trueque entre la vieja cobardía en la carga de Junín y la valentía a la hora de la muerte real, muchos años más tarde, aunque sea una valentía imaginaria. Borges no cree, diga lo que diga, en el infinito ni en la infinitud, cree que hay un numero cerrado de destinos, si no se elige uno de ellos se muere en el vacío, como si no se hubiera existido. El inmortal no puede elegir, ha de aceptarlos todos, por ello la inmortalidad es una maldición. El infinito de los matemáticos es inconcebible para el hombre. La muerte del crucificado marca el fin de los tiempos y su nacimiento, el principio